Retrocedió cinco casilleros en el momento menos indicado

Rosario Central cayó 1-0 con Talleres de Córdoba en un encuentro donde abusó de la posesión sin sentido, tiró centros desde cualquier lugar y quiso pasar por donde no se podía. Di María no rinde recostado sobre una banda. Zunino, un espanto que no justifica la derrota. Preocupante rendimiento pensando en lo que se viene.

La discusión es eterna entre lo que es jugar lindo y jugar bien, dos conceptos que no siempre van de la mano y que genera confusiones no sólo en los hinchas sino también en el periodismo. El fútbol se compone de dos items mayoritarios, ataque y defensa y Central falló en ambos apartados. Dudó en una sola jugada que le terminó costando el encuentro mientras que atacando fue repetitivo y previsible, muy pocas veces pudo sorprender al equipo de Carlos Tévez.

¿Está bien la derrota para la Acadé? No, pero no supo cómo jugarle a la T. ¿Talleres mereció ganar? Tampoco, pero supo sacar el máximo provecho de la única situación que tuvo y después se dedicó a defender la ventaja al filo del reglamento ante un juez muy permisivo con el club de barrio Jardín. Párrafo aparte para Sebastián Zunino, quien dirigió espantosamente mal, pero cuya labor no es justificativa de todo lo mal que hizo la Acadé. Stop.

El colegiado cobró todas las chiquitas, dudosas y divididas para la T, pero no fue lo único que hizo mal ya que dejó que Talleres apele al juego brusco de manera reiterada y que sus jugadores hagan tiempo desde la primera etapa. Los jugadores albiazules cometieron dieciocho infracciones en el partido y terminaron amonestados cuatro de ellos mientras que Central hizo ocho foules y tres de sus hombres vieron el cartón amarillo.

Hubo una jugada puntual en la cual se vio el pésimo arbitraje de Zunino. Minuto 65, Gastón Ávila mete un pelotazo cruzado para un Ángel Di María que estaba increíblemente solo y encara hacia el arco de Guido Herrera, pero el árbitro corta la acción para amonestar a Mateo Cáceres por un planchazo a destiempo sobre el Gato en una acción que era roja directa, pero que ni siquiera revisó el VAR. No más palabras…

Play. Fideo no rinde recostado sobre una banda, algo lógico pensando que tiene treinta y ocho años y que los rivales meten doble marca allí para que le sea difícil esquivarla. Sus mejores rendimientos desde que volvió al Canalla se vieron jugando suelto por el medio y allí tiene que volver a colocarlo Jorge Almirón. Una dolorosa y empírica lección para el entrenador auriazul…

Central venía en levantada mostrando algunos momentos de fútbol y movimientos interesantes, pero frente a la T, todo se derrumbó como un castillo de naipes. No mereció perder, pero tampoco supo cómo ganarlo y descuidó por un segundo al jugador más peligroso de los cordobeses, Ronaldo Martínez, un tipo que la mayoría considera tosco, pero que siempre cumple inflando redes rivales.

El Canalla deberá replantearse muchas cuestiones a tan sólo ocho días del partido más importante del año, el clásico. Esta derrota fue inoportuna tanto por el momento como por las formas y pensando en todas las competencias que deberá jugar Central en el 2026 la pregunta surge sola: ¿cuándo aparecerá el equipo avasallante que dominaba a sus rivales? la respuesta la tiene Jorge Almirón…

Ángel Di maría no rinde recostado sobre una banda, sus mejores momentos en la acadé fueron jugando libre por el centro.

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Gonzalo Ferrer

Periodista especializado en fútbol, rugby y Fórmula 1. Fui el encargado de la ovalada en LV12 de Tucumán desde 1993 hasta 1996. Cubrí la histórica gira de los Springboks por Argentina en 1993. Acompañé al seleccionado tucumano de rugby en su era de mayor esplendor. Edité Efecto suelo y Formulamanía, blogs sobre Fórmula 1 desde el 2019 hasta el 2025. Predije la llegada de Lewis Hamilton a Ferrari. Entrevisté a Gabriela Sabatini.

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