El cachetazo que recibió Rosario Central puede actuar como catalizador para que el plantel y el técnico reaccionen. Almirón deberá corregir errores para levantar el rendimiento del equipo. Faltan algunos jugadores titulares. Las llegadas de Pol y Julián Fernández obliga a un retoque en el esquema.
La inesperada derrota que el Canalla sufrió ante Belgrano cayó como un balde de agua fría en el mundo auriazul, no tanto por el resultado sino por las formas. Central nunca se sintió cómodo ni con el trámite ni con la disposición táctica que ensayó Almirón.
El primer tiempo fue aceptable, pero la Acadé se derrumbó en el complemento. Se vieron varios jugadores cansados, aunque la principal razón fue que Belgrano puso tres delanteros picantes que complicaron al Canalla y no supo como contrarrestar el aluvión rojo sobre el arco de Jeremías Ledesma.
Mientras que los defensores defendían dentro del área grande, los volantes lo hacían en la medialuna. Jugando tan cerca de su propio arco, cualquier error deja expuesto al equipo y Belgrano aprovechó esa coyuntura para quedarse con un partido que quince minutos antes ni soñaba con esa posibilidad.
Es muy cierto que Central pudo haber liquidado el encuentro por medio de un par de contras clarísimas que desperdició increíblemente. La realidad muestra que el equipo jugó mal en la segunda mitad y que Jorge Almirón tendrá trabajo extra en estos días.
Dejar expuesto a Facundo Mallo en una línea de tres, la falta de juego en la mitad de cancha, Sández y Soto jugando en lugares equivocados (Gusa debió haber quedado en la defensa y Alexis hacer el carril izquierdo) y la posición de Di María (rinde mucho más por el centro que por la banda) fueron todos yerros del técnico. Si pretende seguir jugando con este esquema ahora deberá corregir esos errores.
Es una verdad de Perogrullo decir que Ariel Holan hizo un campañón en el 2025 con título incluido y que dejó la vara muy alta, al menos en lo que a temporada regular refiere, así como es muy cierto que la planificación falló en instancias definitorias. Jorge Almirón llegó a Central para corregir esa falencia que mostró el equipo en los playoffs. Y comenzó mal.
Este tropiezo no es condicionante de nada, el técnico tiene en sus manos los recursos necesarios para que esto sea una mala experiencia y nada más. Si quiere seguir jugando con este sistema deberá repensar la posición de Fideo, el armado de la línea de 3 y buscar un acompañante para Véliz. Tal vez convenga poner un delantero más y jugar sin extremos para que el esquema pase de un 3-4-3 a un 3-5-2 con un solo volante central.
Las llegadas de Pol (confirmada por el club en la noche de este lunes) y de Julián (las instituciones ya cruzaron los documentos) Fernández le darán más variantes tácticas al equipo. La pérdida de este partido puede ser comparable con la derrota que sufrió Argentina contra Arabia Saudita en el mundial 2022.
En ese momento sirvió para dejar de lado el triunfalismo que rodeaba a la selección y encarar el torneo con la mayor seriedad posible. Y ya sabemos como terminó. Aquí debe servir para despertar al equipo pensando en todas las competencias que deberá afrontar en el 2026. Almirón tiene con qué, solo debe animarse.
Las redes de EDDC
YouTube
X
Descubre más desde El diario de Central
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

