Una victoria que alimenta el sueño del bicampeonato

El equipo de Jorge Almirón consiguió una gran victoria ante un rival durísimo. Clasificó a los playoffs, se metió en competencias internacionales para el 2027 y quedó puntero de la anual pasándoles la presión al Xeneize y al Bicho de La Paternal.

Rosario Central venció 2-0 a Huracán y se encaramó en lo más alto de la tabla anual, clasifico a los playoffs y aseguró su participación en torneos internacionales en 2027. Tuvo que ponerse el overol y trabajar el partido.

Era una nueva final para el Canalla y por lo tanto debía encararla como tal por más que no entregara ningún trofeo medalla. La premisa era ganar este encuentro para asumir el liderazgo de la tabla y pasarles toda la presión al Xeneize y al Bicho de La Paternal que no tendrán otra opción que la victoria para no quedar detrás de la Acadé en la temporada.

El equipo de Jorge Almirón debió ponerse el mameluco y trabajar el partido ya que Huracán mediante la presión de Ojeda y Fernández Cedrés en la mitad de la cancha, las subidas de Blondel y la potencia de Caicedo en ofensiva salió a pelearle el partido al dueño de casa. La idea era aprovechar algún error en defensa del Canalla para facturar.

Para peor, Di María debió hacer un esfuerzo extra todo el partido para sacarse de encima la marca de Ibañez primero y de Lescano después. Generalmente estuvo bien marcado, pero logró imponer su categoría en varias oportunidades. Diego Martínez diseñó un plan para que el mejor jugador del fútbol argentino no desequilibre con facilidad. Como diría Tusam, puede fallar…

Huracán peleó el trámite durante los primeros quince minutos, pero de a poco Central fue imponiendo condiciones y comenzó a generar situaciones de riesgo sobre el arco defendido por Hernán Galíndez. No fue un dominio abrumador, pero sí marcado y sostenido. El Globo bajó levemente la intensidad permitiendo que Central pueda jugar.

Se asentaron Alan Rodríguez, Franco Ibarra y Vicente Pizarro (está jugando a un gran nivel) en la mitad de la cancha, Fideo se alejó un poco de su marca, Campaz aprovechaba las enormes ventajas que daba Blondel en defensa para desestabilizar al fondo quemero por ese sector mientras que Copetti luchaba con los dos centrales rivales.

Centro de Coronel desde la derecha al corazón del área chica, despeje de Pereyra hacia el otro sector, el Sández toma la pelota y se la da a Campaz quien lanza un centro preciso para que el lateral ensaye una diagonal por detrás de todos y haga una palomita sin ningún tipo de marca para doblegar las manos de Galíndez y abrir el marcador. Fue el primer gol del tucumano con la camiseta de la Acadé.

Inesperadamente el gol auriazul tuvo un efecto totalmente contrario al que se esperaba en los siguientes minutos ya que los futbolistas auriazules en lugar de calmarse se pusieron nerviosos y entraron en el juego que propuso Huracán. El Quemero necesitaba cortar una racha de dos derrotas consecutivas y por ello apeló a todos los artilugios imaginables para llevarse al menos un punto del Gigante de Arroyito.

En cuanto a las dos jugadas polémicas que reclamó el equipo de Parque Patricios hay que decir que Caicedo estaba en offside en el gol anulado mientras que en la acción en la cual se reclamó penal de Ávila, primero hubo falta del delantero ecuatoriano. Si actuaba el VAR, la falta del defensor auriazul no se cobraba. En ambas ocasiones el juez tomó la determinación correcta no dejándose influenciar por las protestas de los jugadores vestidos de blanco.

El Globo estaba en desventaja desde lo futbolístico, por lo que recurrió a la pierna fuerte y a enrarecer el trámite para emparejar el encuentro. Central cayó en la trampa hasta el final de la primera etapa y la única baja fue su entrenador ya Falcón Pérez expulsó a Jorge Almirón por una protesta desmedida quedando Pablo Ricchetti a cargo del equipo.

El comienzo del complemento fue parecido al inicio del partido con un Huracán adelantándose en el terreno de juego para inquietar a Ledesma (de floja actuación pese a que no le hicieron goles) y apelando al juego brusco cuando tenía que recuperar la pelota. Central desperdició varias chances de contra por no estar fino en la definición.

Recién pudo establecer una diferencia tranquilizadora a los cuarenta minutos cuando Franco Ibarra se disfrazó de wing y metió un centro atrás para que Fideo ponga el 2-0 y liquide el pleito. El mejor momento del Globo ya había pasado y Central justificaba plenamente la victoria además meterles presión a Boca y a Argentinos Juniors.

El equipo de Jorge Almirón está atravesando un proceso de franco crecimiento tanto colectivo como individual. A ello hay que sumarle la determinación y la voracidad que viene mostrando en los últimos encuentros. Central es el candidato que mejor está jugando en esta definición. Sus rivales ya tomaron nota y no están nada contentos por la arremetida del Canalla en el tramo final del torneo.

Rosario Central tuvo que ponerse el overol y trabajar el partido ante un rival que vino a Arroyito a enlentecer el juego y llevarse un punto.

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