Rosario Central empató 0-0 con San Martín de San Juan en un encuentro donde jugó mejor en la primera etapa mientras que en el segundo tiempo no lo hizo bien y se sintió afectado por diversas circunstancias. Punto que sirve.
Las expectativas por ver a la Holaneta luego del triunfo ante Lanús eran considerables pero el Canalla no tuvo una buena performance en San Juan y sólo pudo rescatar un punto ante un rival que le ofreció algunas ventajas defensivas pero que no supo aprovecharlas convenientemente. Demás está aclarar que si el pibe Gaspar Duarte metía ese gol abajo del arco la historia (y esta crónica) hubiese sido completamente diferente.
Edgardo Bauza dijo alguna vez que no existen los partidos fáciles en el fútbol argentino y lo sucedido en este encuentro corrobora los dichos del Patón. Central tuvo cinco situaciones de gol clarísimas en el primer tiempo pero no pudo convertir ninguna, la falta de eficacia de los hombres auriazules es llamativa aunque no grave en la medida en que siga creando situaciones. El equipo de Ariel Holan estuvo condicionado por cuatro hechos que marcaron el rumbo del partido:
- el mal estado del campo de juego que impedía controlar y hacer correr la pelota correctamente, ni hablar de la falta de riego para perjudicar de manera absolutamente válida a Central
- el cansancio acumulado producto de haber jugado tres partidos en nueve días ya que los equipos de El profesor realizan un gran desgaste físico a lo largo de cada partido
- el horario establecido para jugar este encuentro ya que a las 19 horas el termómetro marcaba 40 grados y la sensación térmica era de 42 grados. La Liga Profesional debe entender que jugar en verano antes de las 20 horas es criminal
- La falta de eficacia para convertir ya que Central cea muchas situaciones pero concreta pocas. Contra Godoy Cruz debió haber ganado 7 u 8 a 0 y frente a Lanús no mereció sufrir al final. Malcorra, Copetti, Campaz y Duarte erraron goles que en otras oportunidades terminan dentro del arco rival
Un punto a revisar por parte del entrenador auriazul es la cantidad de faltas cometidas en el segundo tiempo para evitar que los rivales lleven peligro hacia el arco defendido por Fatu Broun. Esos foules pueden atribuirse al desgaste que tuvieron los jugadores en un encuentro donde los cambios no funcionaron. Este encuentro servirá para que Holan haga algunos ajustes que le permitan ir al Canalla por el camino trazado.
Viendo el contexto del partido y los atenuantes expuestos más arriba, Central obtuvo un punto que le permite seguir soñando con un 2025 mucho mejor que el 2024. El mensaje del técnico es clara y les llega correctamente a los jugadores, no por nada Carlos Quintana manifestó que entienden el sistema de juego de Holan y que se sienten cómodos con él.
Duarte y Segovia deben adaptarse a jugar en primera, Malcorra y Campaz son los dueños del fútbol auriazul, Federico Navarro, Sebastián Ferreira y Santiago López pueden ser buenas alternativas mientras que Facundo Mallo, Carlos Quintana y Franco Ibarra son los puntales defensivos del equipo. Si todos ellos aúnan fuerzas entonces el futuro de Central será como desean sus hinchas.
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