Rosario Central remontó una desventaja de dos goles y empató 2-2 con Talleres en Córdoba. Soberbia actuación de Di María. Errores infantiles que no pueden repetirse. Almirón debe buscar un piso de rendimiento.
Tenía la obligación de ganar para escalar en todas las tablas y para darle jar atrás la dolorosa eliminación en Brasil ante Corinthians. No pudo hacerlo, pero el balance deja más cosas en el haber que en el debe. Talleres no iba a ser un rival fácil ni nada parecido debido al clima de disconformidad que se vive en La docta con Jorge Sampaoli, técnico de la T.
El técnico canalla sabía que su equipo debía dar una muestra de carácter luego de lo sucedido en el Neo Química Arena ya que el golpe había sido muy fuerte. Por eso priorizó el aspecto psicológico por sobre el futbolístico en este encuentro. Para ganar, primero hay que estar fuerte de la cabeza.
Comenzó mejor el local, pero la Acadé lo emparejó rápidamente, aunque sin lograr sacar diferencias en el marcador. El equipo de Jorge Almirón acorraló al Tallarín, pero no fue claro en la definición. Lo tuvo Fideo y Unsaín se lo negó con una volada brillante. Los fantasmas de São Paulo parecían quedar atrás hasta que sucedió una jugada insólita.
Alan Rodríguez fue el responsable del penal que le permitió a Talleres abrir el marcador, pero hubo un autor intelectual que cometió un error de cálculo grosero ya que decidió darle el pase viendo que el uruguayo estaba de espaldas al campo de la T en lugar de reventar la pelota a cualquier lado.
Los técnicos deben ser más flexibles con esta moda de salir jugando de abajo en toda circunstancia ya que no siempre se puede hacerlo y para disminuir la posibilidad de cometer un error se tiene que apelar al viejo y querido pelota o sin ponerse colorado. Sí, lo viejo funciona.
La desventaja no hizo decaer el ímpetu auriazul sino que lo profundizó con un Angelito totalmente endemoniado a la hora de jugar como hace rato no se lo veía debido a la pubalgia que viene padeciendo desde el primer semestre y que privó al hincha de seguir viendo de manera regular una gran versión de Fideo.
El segundo tiempo no pudo empezar peor para Central ya que Talleres metió el segundo luego de una contra furibunda. La jugada fue tan rápida que pasó de un posible penal a Copetti (quien seguía errando goles) a la definición de Depietri. 0-2 con un tiempo por delante y con grandes problemas de definición para el Canalla. Sampaoli, chocho. Stop.
Lo que hizo Enzo es un mal del fútbol argentino que debe corregiré desde las inferiores. Todo delantero que siente un contacto por detrás se tira de cabeza a la pileta para que le cobren penal cuando en más de una ocasión desperdician una chance clara frente al arco por simular. El chaqueño podría haber cabeceado la pelota en lugar de buscar la falta. La jugada terminó con la pelota dentro del arco de Ledesma…
Play. Este Talleres dirigido por Jorge Sampaoli es un pésimo equipo de fútbol pese a contar con un buen plantel. Con el 2-0 a favor eligió retrasarse con un Central que le siguió copiando mitad de la cancha. Los volantes auriazules tenían una marcha más que sus adversarios lo cual se tradujo en un dominio sostenido pese a que una remontada sonaba a épica de ciencia ficción. Hasta que llegó la jugada qué derrumbó al local y agrandó a la Acadé.
Santi Fernández no tuvo mejor idea que llevárselo a su casa a Ignacio Ovando. Claro penal que Sebastián Martínez a tres metros de la jugada no dio. Es una vergüenza que haya tenido que intervenir el VAR para corregir al juez. Fideo lo pateó con su clase y Central estaba a tiro del empate.
Jugadón de Franco Ibarra con Soto por izquierda, desborde y pase atrás del volante central para la entrada de Fideo como centrodelantero. 2-2 y ahora iba por la victoria. La misma no llegó debido a que este Central tiene menos definición que un televisor Pal N de los años 80…
Lo de Copetti ya supera cualquier intento de compresión mediante el raciocinio. Gonzalo Belloso debería conseguirle una audiencia con el padre Ignacio o con algún manosanta como el personaje de Alberto Olmedo. Enzo tiene que reencontrarse con el gol ahora, sus compañeros lo necesitan entero para todo lo que viene.
Central terminó empatando un partido que se le presentó más complicado de lo que se estimaba, dio una gran muestra de carácter, su ancho de espadas volvió con todo y sumó para todas las tablas. No todo es tan malo como parece, este tiene que ser el piso de rendimiento para poder crecer y lograr un título. Y solamente depende de sí mismo.
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