Dale campeón, dale campeón

Rosario Central le ganó 3-1 a Estudiantes de La Plata y obtuvo su decimocuarta estrella. Partido friccionado y peleado. Bochornoso final en el cual los jugadores platenses demostraron que no saben perder y que la postura anti sistema es sólo para perjudicar al resto. Papelón de Verón.

Parecía que sería una jornada llena de amargura y dolor para la Acadé debido a que el Pincha comenzó ganando al minuto de juego con el gol del Pucho Castro, aunque Angelito tenía otros planes al respecto. Central había pensado jugar este encuentro de otro modo, pero tuvo que cambiar sobre la marcha.

En la conferencia de prensa en la que participaron Leandro González Pirez e Ignacio Ovando, se palpó un ambiente tenso cuando el jugador de Estudiantes habló sobre el pasillogate y el zaguero auriazul salió a contestarle con los tapones de punta.

Con esa acción, el defensor del Pincha trató de medir psicológicamente a su rival, pero el pibito no se achicó y se plantó. El lenguaje gestual fue más que elocuente en el momento del saludo protocolar al finalizar la rueda de prensa en el Madre de ciudades.

Aún perdiendo y confundido (Central sintió esa piña directo a la mandíbula qué lo dejó al borde del nocaut), el equipo de Jorge Almirón respiró hondo y de a poco comenzó a ganar confianza mientras el Pincha iba perdiendo hombres (Gabriel Neves y Jalil Elías) y gastando cambios. Hasta que llegó la jugada que demolió psicológicamente al club de 1 y 57.

Tiro libre frontal para la Acadé desde la izquierda a veinticinco metros del arco. Di María se para frente a la pelota y decide pegarle cruzado al palo que defendía Fernando Muslera, quien había pensado que Fideo le iba a pegar al palo de la barrera. La bocha hace una comba perfecta en el aire ante un arquero que había quedado a contra pié y se mete en el ángulo izquierdo pese al vuelo del uruguayo. 1-1 y comenzaba otro partido.

Cuando se moría el primer tiempo llegó la jugada que protestó todo Estudiantes. Pase filtrado de Di María a Copetti que le gana la espalda a González Pirez y este lo derriba desde atrás. Inicialmente Herrera no dio penal, pero sí lo hizo luego de la revisión del VAR. Fideo engañó nuevamente a Muslera y 2-1 para irse al descanso. En ese momento, los veintidós protagonistas del doparti mostraban evites signos de cansancio y agotamiento. Stop.

No se puede jugar un partido de fútbol con treinta y nueve grados de sensación térmica a fines de septiembre a las 16 horas. Es inhumano someter a los futbolistas a esas inclemencias del tiempo. Un golpe de calor o una insolación son escenarios posibles en estas circunstancias. Incluso el ritmo de juego bajó de manera alarmante desde los últimos quince minutos de la primera etapa. Así no.

Play. En el complemento Estudiantes trató de encerrar a Central en su propia área, aunque sin éxito. Hasta que llegó la jugada que protestó el Pincha. Elías Verón ya tenía una amarilla cuando le cobran el foul a Gaich que para muchos era amonestación y roja por reincidente. Hago dos consideraciones al respecto:

  • primero: la falta es de Gaich sobre el hombre auriazul ya que lo toca en el pie de apoyo cuando Verón ya tenía su pierna derecha en el aire para despejar la pelota.
  • Segundo: en caso de haber expulsado al jugador de Rosario Central, la acción hubiese sido revisada por el VAR y se hubiera anulado la segunda amarilla y la consecuente roja por suplantación de identidad. En ese caso, la acción de Gaich pasaba a ser revisable.

Central pudo liquidarlo, pero una notable doble tapada de Muslera ante Fideo y Cantizano mantuvo al Pincha con vida. Luego llegaron las acciones de Ovando e Ibarra que no fueron penales y que terminaron caldeando aún más el ambiente. La pelota le pega en la mano a Ovando, pero no es sancionable ya que no amplia volumen. Si en lugar de llevar su brazo para delante lo hubiera sacado hacia el costado sí era pena máxima.

Cuando Julián Fernández metió el tercero con el arco desguarnecido, se armó una batalla campal dentro del campo de juego. Una devolución de gentilezas de Sández a Mancuso desató un incidente gravísimo con los jugadores de Estudiantes como protagonistas absolutos de tal infamia. Cuando vos actuás mal, siempre tenés que esperar el vuelto.

El plantel de Rosario Central fue injustamente maltratado, humillado y vilipendiado luego de que la AFA lo designó Campeón de Liga 2025. Y el plantel de Estudiantes tuvo mucho que ver con este maltrato ya que tuvieron una actitud artera hacia sus colegas desde el pasillogate.

El Pincha quedó totalmente expuesto y demostró ser un mal perdedor. La bufonada hecha por Juan Sebastián Verón no debiera ser gratis para la institución platense ya que pusieron en duda la legitimidad del título auriazul. La AFA deberá darle una sanción ejemplar para que no se repita estos hechos.

Rosario Central es un merecido ganador de la Supercopa Internacional ante un rival difícil y complicado. Sumó una nueva estrella, pero lo más importante es que supo reinventarse a sí mismo y que el año aún no terminó. Todavía le quedan dos objetivos por delante y hacia allí marcha. ¡Salud campeón!

El equipo que comenzó jugando ante el Pincha en Santiago del Estero.

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Gonzalo Ferrer

Periodista especializado en fútbol, rugby y Fórmula 1. Fui el encargado de la ovalada en LV12 de Tucumán desde 1993 hasta 1996. Cubrí la histórica gira de los Springboks por Argentina en 1993. Acompañé al seleccionado tucumano de rugby en su era de mayor esplendor. Edité Efecto suelo y Formulamanía, blogs sobre Fórmula 1 desde el 2019 hasta el 2025. Predije la llegada de Lewis Hamilton a Ferrari. Entrevisté a Gabriela Sabatini.

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